Se puede perder la nacionalidad americana por realizar ciertas actividades que tienen como consecuencia desposeer a una persona de su nacionalidad, o por renunciar expresamente a ella.
Aunque la pérdida de la nacionalidad americana es un evento infrecuente, lo cierto es que cada vez se da más por motivos de dinero: los expatriados con importantes ingresos se despojan de ella para evitar tener que pagar impuestos en Estados Unidos.
La pérdida de la nacionalidad americana también ocurre cuando el ciudadano realiza ciertas actividades, como prestar juramento de lealtad a otro país, adquirir otra nacionalidad o servir a una potencia extranjera. Salvo contadas excepciones se exige que se tenga la intención de renunciar a la ciudadanía.
Y cuando un ciudadano quiere dejar de ser estadounidense deberá renunciar expresamente en una oficina consular y asegurarse de estar al día en sus pagos con el IRS. Sólo en el primer trimestre de 2011, 499 americanos realizaron esta gestión con el fin de obtener un certificado de pérdida de la nacionalidad y notificarle a la agencia tributaria de Estados Unidos que ya no están obligados a presentar anualmente los tax returns.
Las leyes tributarias que aplican a los expatriados son muy complejas y también importa si hay tratados bilaterales de doble taxación entre Estados Unidos y el país en el que reside el expatriado. Por ello, es muy recomendable consultar con un abogado especialista antes de tomar cualquier decisión.
También se pierde la nacionalidad americana cuando se desempeña un cargo político para otro país. Ejemplos famosos son los de Michael Oren, embajador israelí en Washington que nació en el estado de Nueva York y cuyo padre fue un soldado del Ejército americano que participó en la liberación de Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
Otro caso es el de Héctor Timerman, canciller de Argentina. El Sr. Timerman consiguió la nacinalidad americana mediante naturalización durante los tiempos de la dictadura en su país. Posteriormente renunció a ella para poder ser embajador de su país de origen también en Estados Unidos.
Por último, un caso que confunde a la gente. Participar como soldado raso en un ejército extranjero que no es hostil hacia Estados Unidos y cuando no hay intención de renunciar a la nacionalidad americana NO va acompañado por la pérdida de la ciudadanía. El ejemplo más claro son los cientos de americanos que han formado parte por un periodo determinado de tiempo de la estructura del Ejército israelí.
La ciudadanía americana confiere derechos, libertades y obligaciones. Y es un privilegio. Antes de ponerla en peligro entérate bien de las consecuencias de determinados actos.
Foto de Images Money.


Comentarios
Hola, tengo un caso y me gustaria pedir consejo ante ustedes, en resumen mi abuela perdio TODOS sus documentos americanos hace muchisimos anos al salirse de casa, ahora para recuperarlos como se puede hacer?? Gracias.