
La denegación de visas de trabajo para Estados Unidos ha aumentado notoriamente en los últimos cuatro años. El incremento en el índice de rechazos afecta a los visados L-1A, L-1B, H-1B y O-1A.
La visa L-1A se concede a trabajadores que trabajan para una compañía que los transfiere desde una oficina en el extranjero a una delegación en los Estados Unidos. Para recibir este visado se ha de poseer conocimientos especializados.
En el año fiscal 2011 se rechazaron el 27% del total de peticiones frente a un siete por ciento en 2007. Además, en el último año se solicitaron un 63% de Petición de Evidencia adicional, con lo que el procesamiento de las visas sufrió retrasos extras.
La visa L-1B se otorga a ejecutivos y gerentes de multinacionales para que puedan trabajar en las delegaciones u oficinas de Estados Unidos. En el último año fiscal se denegaron el 14% de las peticiones frente a un ocho por ciento cuatro años antes.
La visa H-1B para profesionales y modelos sufrió un rechazo del 17%, seis puntos porcentuales más que en el año fiscal 2007.
Por último, se denegaron el ocho por ciento de las solicitudes de visa O-1A, un cuatro por ciento más que en 2008. Esas visas se dan a personas con habilidades especiales en los Negocios, la Educación, las Ciencias o el Deporte.
El USCIS juega un papel fundamental en la denegación o aprobación de estas visas, por lo que se recomienda estudiar en detalle todos los requisitos.
En todo caso, las denegaciones de las visas para trabajar en Estados Unidos no afecta por igual a todos los solicitantes. Los ciudadanos de ciertos países, particularmente India, reciben el mayor porcentaje de rechazos.
Foto de Mark Evans

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