Tres estados -Nuevo México, Utah y Washington- ofrecen licencias de manejar a indocumentados. Hace apenas unos años, 18 de los 50 estados que conforman los Estados Unidos concedían licencias de manejar a indocumentados.En 2013 Illinois comenzará a emitir también este tipo de documentación.
Además, Utah no permite que ese tipo de licencias de manejar puedan ser utilizadas como documentos para identificarse. Por ejemplo, no pueden usarse como I.D. en un aeropuerto para poder volar.
Requisitos generales
En el estado de Washington se permite que las personas sin tarjeta de Seguridad Social -que pueden ser indocumentadas o personas legalmente en el país con determinados permisos de trabajo o para estudiar- pueden firmar una declaración jurada que les exime de la obligación de tener que proveer al Departamento de Vehículos un número de Seguridad Social válido a su nombre.
Asimismo, en Nuevo México tampoco es necesario tener una tarjeta válida de Seguridad Social ya que se permite que se ofrezca como una prueba de identificación un número de identificación fiscal emitido por el IRS (la Hacienda estadounidense, por sus siglas en inglés).
Domicilio en el estado
Tanto Washington como Nuevo México exigen residir físicamente en el respectivo estado como condición para otorgar la licencia.
Desde noviembre de 2010 el estado de Washington pide a todas personas que no tengan una tarjeta de Seguridad Social que prueben positivamente que viven en el estado. Para evitar fraudes, tras ciertos cambios normativos no se admiten como pruebas de residencia ni la factura de un teléfono celular ni tampoco la factura de la televisión o internet por cable, por considerarse que son cuentas muy fáciles de abrir y de cerrar y que no prueban necesariamente que se viva en el estado.
Desde que se ha hecho más estricto el control sobre el requisito de residencia en el estado el número de peticiones de licencias de manejar en las que el solicitante carece de tarjeta de Seguridad Social en relación al número total de peticiones ha descendido de un 16 por ciento a un ocho por ciento.
En Nuevo México se ha comenzado a enviar cartas a todas aquellas personas con licencia de manejar del estado y que no han proporcionado un número de Seguridad Social válido que prueben que residen dentro del estado.
Según las autoridades se sospecha que un alto número de personas que se encuentran en esa categoría no cumplen con el requisito de residencia. Por ejemplo, Uno de cada tres extranjeros que llaman al Departamento de Vehículos para programar una cita lo hacen desde teléfonos con códigos de fuera del estado.
Además, mientras en el 2006 sólo 12,000 extranjeros solicitaron una licencia de manejar en Nuevo México en 2010 la cifra había subido hasta 25,000. Por último, ocasionalmente se han descubierto fraudes masivos en los que una persona o empresa ofrecía a indocumentados de otros estados obtener una licencia de manejar de Nuevo México por una cantidad superior a los $5,000 ofreciendo el alquiler de un mismo apartamento para poder probar la residencia en el estado a cientos de personas distintas.
Iniciativas legales
Tanto en el estado de Washington como en Nuevo México hay diversas iniciativas legislativas que aspiran a poner fin al hecho de que esos dos estados conceden licencias de manejar a inmigrantes indocumentados. En concreto en Nuevo México su gobernadora, la republicana Susana Martínez, pone gran énfasis en acabar con esta excepción que ya sólo pervive en tres estados.
En el lado opuesto a Nuevo México, el estado de Washington y Utah se ubica Alaska, que es el único estado que exige explícitamente que para obtener la licencia de manejar es necesario probar que se es ciudadano estadounidense, o canadiense o que se está legalmente residiendo en Estados Unidos.
Recordatorio
Por último, todos los extranjeros que sean arrestados o detenidos por la Policía por una infracción de tráfico pueden tener sus huellas digitales enviadas a FBI y al USCIS, en cumplimiento del programa Comunidades Seguras que ya se aplica en 40 estados. Y dependiendo de las circunstancias de cada uno, pueden arriesgarse a ser deportados.


